Historia

«A un paso del paraíso «

Sara y Álvaro son una pareja veinteañera que lleva más de 4 años de noviazgo, a mediados de julio pasado se comprometieron, y la boda será en febrero de este año.

Sara vive con sus padres en la zona céntrica de Quito, desde muy pequeña ha crecido con todo lo que le rodea a la cotidianidad del centro y su historia. En sus tiempos libres Sara prefiere ir a los bosques a leer y así encuentra un momento de vitalidad de su muy atareada vida. Pero no puede ir tan seguido por el peligro de la ciudad.

Álvaro un joven muy responsable en su trabajo como administrador, vive solo en un departamento del norte de Quito, es un joven serio con sus objetivos siempre claros. En cuanto terminó sus estudios en la universidad, se independizó y trabajo.

Un día cuando Álvaro estaba en una cafetería, ahí conoció a Sara y desde aquel momento se enamoraron Y actualmente esperan el gran día. Sara estaba muy feliz de haber encontrado un hombre que la acepte como es o al menos eso creía.

Su mejor amigo Santiago, era un gran amigo dela infancia, él sabía que Sara tenía una enfermedad respiratoria (neumonía) le habían diagnosticado a los 10 años debido a la contaminación del ambiente. Álvaro al enterarse de la enfermedad de Sara en plena día de la boda, no quería ni verla; pues no querían cuidar a nadie, pero a pesar de eso decidió quedarse pues sabía que ella tenía una buena posición económica. Santiago se había enterado de que Álvaro estaba lavando dinero en su trabajo entonces creyó necesario decirle esto a Sara.

Al escuchar a su amigo soltó en llanto Santiago al ver a su amiga desolada, le propone alejarse de toda la situación qué podría afectar a su salud, que el estrés es complicado de lidiar, y le recomienda irse con él a un lugar donde el ambiente es mucho más limpio y puro, con espacios verdes donde iba a poder caminar y relajarse.

Sara se encontraba confusa, pero tomó la decisión, cuando las puertas de la iglesia se abrieron la misa se llevó a cabo. Sara se encontraba confundida para responder la pregunta del sacerdote, aun así ella respondió «no acepta» porque sería un error si me caso con alguien deshonesto y después Caminó muy rápido hacia la salida, estaba Santiago esperándola en su automóvil.

Sara se subió muy eufórica al carro y le preguntó: si Existe algún lugar así, él respondió que si el lugar es Conocoto el lugar de su infancia, pero para la tranquilidad y la felicidad de Santiago y Sara, parroquia de Conocoto tiene todo lo que ellos necesitaban para la recuperación de Sara.

Semanas más tarde, Sara tuvo una recaída y la consecuencia fue guardar reposo. Eran vísperas del 29 de junio y Santiago llegó con una noticia, la vecina de la urbanización le comentó que se aproximan las fiestas de San Pedro de Conocoto.

Entonces el intentó convencer a Sara de que le acompañe a las fiestas. El días de la fiesta Sara no estaba tan animada, pero Santiago tenía preparada una sorpresa; había contratado a un grupo de danza tradicional de la parroquia para que Sara conozca más de la cultura de su nuevo hogar.

Sara en cuanto escuchó la música tan alegre, las personas sonriendo y que vestían unos trajes muy coloridos de inmediato cambió de parecer y cuando menos se lo esperaba Sara ya estaba bailando y disfrutado de las fiestas. Con el transcurso de las semanas, Sara tuvo grandes mejorías con la neumonía y el estrés, entonces decidió quedarse en Conocoto y vivir más tranquila.

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